Ahora sí me tengo que confesar!
Ayer le corté el pelo a mi hijo! Pobrecito, le metí la maquinita en la nuca y le corté de más... bueno, lo trasquilé. Después de eso tuve que cortarle todo y tratar de medio arreglarle. No, no, no... pobrecito. Digo, no quedó tan peor de enfrente y de los lados, pero de atrás si quedó trasquilado.
Hijo, perdóname, pero fuiste muy valiente aguantando hasta que terminara. TE AMO!
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